lunes, 19 de diciembre de 2011

HIGIENE ÍNTIMA


Consejos prácticos
Prevén la aparición de vulvovaginitis realizando cuidados diarios con soluciones vaginales específicas que contengan activos calmantes. La zona perineal se debe evitar de delante hacia atrás para evitar infecciones por bacterias fecales.

Lava la vulva separando los labios para facilitar la limpieza de los pliegues y realiza un secado concienzudo para que la humedad no favorezca el crecimiento de hongos.

Si tienes la regla, es mejor usar compresas que tampones por la noche, para evitar olvidos. Durante el día, cambia el tampón durante 24 horas para que no proliferen microorganismos.

Dúchate y sécate bien después de bañarte en el mar o en la piscina e intenta no permanecer con el bañador mojado mucho tiempo.


Es fundamental  no descuidar la  limpieza íntima. Al tratarse de una zona determinada también necesita una higiene determinada. Sus mejores aliados: agua y jabones neutros específicos.

El hecho de que los genitales se encuentren en una zona delicada y en contacto con distintas secreciones hace que requieran una higiene más específica.

Limpieza íntima femenina
La mejor manera de limpiar el área exterior de los genitales (la región vulvar) es utilizar agua tibia y jabón suave sin perfume, preferentemente neutro durante el baño o la ducha. El jabón se debe poner directamente en la mano (no usar guantes ni esponjas), fregar bien los labios y todos los repliegues de la vulva y enjuagar abundantemente.

La vagina se limpia por sí misma mediante el flujo vaginal, por eso resulta inconveniente limpiar el área interior de los genitales. Para mantener una correcta higiene, la vulva se debe lavar como mínimo una vez al día. Si tienes la regla puedes lavarte incluso más.

¡Evita infecciones!

Aparte de limpia, es muy importante mantener esta zona seca para evitar infecciones. Su poca ventilación, el contacto con la orina, el sudor y el flujo vaginal favorecen que la humedad no se evapore completamente , haciendo que los genitales sean más susceptibles al ataque de microrganismos.

Otras situaciones que pueden favorecer la aparición de infecciones son el uso de ropa interior ajustada, el uso de materiales sintéticos (se recomienda que las bragas sean de fibras naturales), las relaciones sexuales, la menstruación y el uso frecuente de antibióticos.

Limpieza masculina

Los chicos tampoco deben descuidar su higiene, para evitar que se generen bacterias e infecciones.

En el baño es necesario limpiar la zona íntima con abundante agua y jabón, especialmente aquellos que no estén circuncidados. Utilizando una toalla distinta a la que se tenga para el cuerpo, es muy importante dejar los genitales y la ingle bien secos.